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miércoles, 26 de mayo de 2010

Efemeride del 26 de mayo



Le llamaban Caridad

El día 26 de mayo de 1810 se alzó en rebeldía don Juan Fernández de Cañas, alcalde de Otívar. El alcalde -como comisario de guerra- recibió orden de  entregar las armas del pueblo a las tropas francesas, y éste se negó. Desde ese día la tropa francesa no estuvo segura en gran parte del Reino de Granada. Siendo la audacia del alcalde de Otivar tal que debe figurar sin desventaja entre los más famosos guerrilleros de la sublevación.  Sin olvidar que luchó contra el poder legítimamente constituido del rey José I Bonaparte.

Juan Fernández empezó con sólo catorce individuos, cercando el castillo de la Herradura y en golpe de mano audaz tomó 17 prisioneros, seis cañones y gran cantidad de pólvora y municiones. La noticia cundió por la Costa, uniéndosele 364 paisanos de infantería, y 51 jinetes. Pasó a tomar el pueblo y castillo de Almuñécar, llenando de pavor los pequeños destacamentos de franceses y las guarniciones que tenían en Motrol, Castell de Ferro, Gualchos y otros puntos. Por lo que decidieon los franceses replegarse a Granada para evitar que el guerillero de Otívar les atacase.

El general Sebastiani, decidió ir en persona a combatir al guerrillero. Partió de Granada Sebastiani con una numerosa expedición de castigo hacia la zona de Las Heras donde se hizo fuerte el alcalde guerrillero, tomando contacto la madrugada del 5 de septiembre. Los franceses fueron rechazados en dos ocasiones con grandes pérdidas, visto esto el general francés ordenó a su caballería acometer contra los defensores que desbordados por las dos columnas de caballería francesa, se vieron obligados a batirse en retirada. Para cubrir esa maniobra se quedó Juan Fernández de Cañas con sólo 16 hombres. Después de una titánica resistencia quedó el guerrillero y sus bravos seguidores tendidos en el suelo, en un lago de sangre, habiendo cumplido su misión: salvar la retirada. Quince heridas tuvo el guerrillero, y algunas graves, pero salvó su vida y volvió a ser azote de los convoyes y destacamentos franceses.

Enfermo y perseguido llegó a Cádiz, donde obtuvo del general Freire el empleo de coronel y jefe de guerrilla, bajo su dependencia. Desde junio a noviembre de 1811 despliega tanta actividad que bate a los franceses en Pinos del Valle, Bornos, Alhendín, Dúrcal, Lanjarón, Ujíjar y Jayena.

Herido y enfermo continuó su actividad, siempre temido por su enemigo. Aunque fiero y valiente, Juan Fernández de Cañas era un hombre noble al que en los pueblos de la costa le llamaban  el tío Caridad, por la mucha que tenía por sus compatriotas.

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