Antes de que me falle más la memoria, y borre los detalles que me fueron contados, y faltándome ya la fuente, quiero volver a poner por escrito unas letras en memoria del Capitán de Artillería D. Manuel Arcas Fuentes que fue ejecutado en Granada en 1936.
En la lápida del Cementario de San José de Granada figuraba este epitafio
Manuel la ingratitud fue tu recompensa, tu mujer y tus hijos..
Manuel Arcas solía visitar a su madre viuda en el Cuartel de las Palmas, donde vivía con un hijo guardia civil. Entraba el capitán Arcas a caballo en el espacioso caserón de la cuesta de Escoriaza, junto a la cuesta empedrada de los Molinos, donde nació ángel Ganivet.
Manuel escribía como colaborador en el Diario el Defensor de Granada. En Granada había una tradición militar grande, y desde la época de Ganivet vemos cómo en las fotos de las redacciones de los periódicos granadinos aparecen militares de uniforme, que siguiendo la tradición liberal de las armas, usaban con agilidad también la pluma.
El alzamiento militar se produjo en Granada el día 20 de julio, varios días después de la fecha oficial en que se inicia la guerra civil del 36. Una orden de armar a las milicias de los sindicatos fue el detonante que decantó que la guarnición de Granada se decantara por desobedecer esa orden, aunque no hubo unanimidad en ello, ya que el Acuartelamiento de Infantería situado en el Convento de la Merced no se sublevó inicialmente, llegando a producirse una grave tensión dentro de la guarnición. El General gobernador, Campins, entretuvo a los oficiales de los Regimientos y del Aeródromo de Armilla en el Cuartel de palacio de la calle San Matías, mientras se desmontaron los aviones de la base y los trasladaron a Motril en camiones, quedando en la guarnición un sólo avión. Al volver los oficiales a los cuarteles, entendieron que habían sido engañados, y en vez de entregar las armas a las milicias sindicales, unos pocos oficiales de Artillería con rango de teniente lo más, volvieron en busca del general al que detuvieron.
Una gran muchedumbre llenaba la plaza del Carmen, sede del Ayuntamiento de Granada, concentrados a la espera de recibir indicaciones para armarse, sin embargo, en vez de llegar camiones con armamento de los parques de artillería, apareció una Sección de Artillería con un viejo cañón cuya boca estaba ostentosamente rota, se emplazó en la plaza con la boca cubierta con una gorra de soldado. La muchedumbre se deparramó entre las calles disolviéndose.
Granada era una capital muy pequeña, con dos zonas diferenciadas: El Albayzín, y Granada. Entre ambas el río Darro y la colina de la Alhambra.
(Continuará)
La primera ceremonia del Día de la Toma del teniente general jefe del Madoc, Francisco Puentes, no pasó sin incidentes. El militar catalán escuchó perfectamente los chiflidos, abucheos, pitidos y gritos de insulto que lanzaban desde una parte del público. Puentes, con su buen racimo de condecoraciones brillando al sol, no pudo contenerse y rompió el protocolo de la jornada. Un grupo de asistentes elevaba una pancarta que leía: "No al racismo, a la Toma, al fascismo".
Con paso marcial, el teniente general jefe del Madoc se dirigó a ellos y se puso frente a frente ante los que se proclaman antifascistas. Escoltas, antidisturbios de la Policía Nacional y 'secretas' todos salieron de sus puestos, tensos ante el enfrentamiento pendiente. Francisco Puentes quería dejar las cosas claras: "Soy un general de un Ejército democrático. Yo entré en Sarajevo para dar agua y luz a los musulmanes".
Con paso marcial, el teniente general jefe del Madoc se dirigó a ellos y se puso frente a frente ante los que se proclaman antifascistas. Escoltas, antidisturbios de la Policía Nacional y 'secretas' todos salieron de sus puestos, tensos ante el enfrentamiento pendiente. Francisco Puentes quería dejar las cosas claras: "Soy un general de un Ejército democrático. Yo entré en Sarajevo para dar agua y luz a los musulmanes".
Hace 18 años de esa guerra cuando la ONU envió una misión militar de pacifiación de la que formó parte Puentes. Tras la ceremonia, el teniente general jefe del Madoc repitió, "entramos en Sarajevo para dar agua y luz a los musulmanes de la ciudad, y no voy a consentir que me chiflen". Los antifascistas luego dijeron que "ellos no han insultado a nadie en ningún momento". La jornada continuó sin incidentes, sólo que palabras que no llegaron a más.
http://www.ideal.es/granada/20100103/granada/general-ejercito-democratico-consiento-20100103.html
NOTA DE MPD:
Hace aproximadamente 18 años se sufrió la primera agresión a un militar en ese Acto al serle lanzado un zapatazo en la cabeza a un soldado en formación.
http://www.ideal.es/granada/20100103/granada/general-ejercito-democratico-consiento-20100103.html
NOTA DE MPD:
Hace aproximadamente 18 años se sufrió la primera agresión a un militar en ese Acto al serle lanzado un zapatazo en la cabeza a un soldado en formación.